El piloto que funcionó en la demostración

Hay un patrón que se repite: el piloto sale bien, todo el mundo aplaude en la junta, y seis meses después nadie lo usa. Cuando uno va a ver qué pasó, casi nunca es que el modelo fallara.

Lo que suele estar detrás

La demostración se hizo con los casos fáciles. Se eligieron tres ejemplos limpios, y el sistema los resolvió. La operación real trae los casos raros: el proveedor que factura distinto, la excepción que alguien aprueba por WhatsApp, el archivo que llega mal una de cada diez veces.

Nadie midió cuánta de la operación es caso fácil y cuánta es excepción. Sin ese número no se puede saber si automatizar el caso fácil mueve la aguja o no.

La pregunta que conviene hacer antes

Antes de elegir herramienta: ¿cuánto cuesta hoy este proceso, en horas y en dinero, y de dónde sale esa cifra? Si nadie puede contestarla, el piloto va a demostrar que la tecnología funciona, no que a la empresa le sirve. Son cosas distintas.